Oración por el Amor de cada día.

Señor, mi Dios, gracias por el regalo de tu Amor de este día. Recibo tu palabra que es el Amor.

Hoy me entregas la semilla del Amor, como cada día. Ayúdame a escuché tu presencia. Ayúdame a dejar de ignorarte. Tú me estás hablando en cada día, en cada instante, en cada circunstancia, en mi prójimo y en mí.

No permitas que el maligno arrebate esta semilla de Amor que cada día siembras en mí. Está semilla que quiere crecer, es Amor que hoy quiero que crezca. Que tu palabra no quede al borde de mi camino. Ayúdame a no pasar de largo ante ignorando la presencia de tu Amor.

Señor, que tu Amor no se quede en mi superficialidad, atrapada en mi voluntad inconstante. Digo que me da mucho gusto escuchar de ti y al leer tu palabra siento alegría, pero no dejo que tu Amor eché raíces. Señor quiero que tu llamado de Amor, tu Espíritu Santo, eché raíces en mi conciencia ¡Ayúdame a no ser inconstante!

Abrázame, que no sucumba cuando los espinos de la tribulación, la adversidad, el conflicto o la persecución por causa de mi testimonio del Amor que nos compartes. Que las preocupaciones del mundo y la seducción de la riqueza ahoguen tu Amor y yo impida que florezca y de fruto. Quiero reconocer la presencia de tu Amor cuando cargo la cruz, experimento el duelo, el temor o aparezca el rencor.

Que tu voluntad de Amor sea mi voluntad. Que tu Espíritu Santo se exprese en cada instante, en cada día. Quiero decidir por amar, ser como tierra fértil y humilde para recibir profundamente tu amor, aceptarte en mi, contemplarme en ti, digerir tu presencia y abrazar la semilla, de cada día.

Quiero que tu Amor eche raíces en mí. Tu Amor es mi vida, somos en ti y Tú en nosotros. Tu Amor es el gozo y la paz del camino, es la paciencia y la amabilidad, es mi gobierno y la fidelidad. Que no ahogue mi conciencia con espinosas seducciones, separándote lejos de mi existencia, mirándote como si fueras un evento alegre y pasajero. Tu palabra es camino, verdad y vida.

Quiero ser humilde, “humus fértil”, para compartir la cosecha de los frutos de tu Espíritu de Amor en el barrio. Que Tu amor florezca en mi pareja, mis hijos, mi familia. Que se extienda tanto en mis amigos como en mis enemigos.

Hoy, en mi corazón, quiero permitir que tu Amor llegue a la tierra fértil de mi existencia. Quiero que se exprese en mis decisiones. Hoy quiero vivir el regalo de tu milagro de cada día.

Te lo pido Padre en nombre de Jesucristo, tu hijo, nuestro Señor, que con tu Espíritu Santo son un sólo Dios, un sólo Señor.

En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén

Santísima Virgen María, madre nuestra, ruega a Jesús, para que sea fértil el llamado de Amor de nuestro Señor. Llévale mis necesidades, debilidades, duelo y aciertos, que sean para gloria de nuestro Señor.
Amen

Evangelio según San Mateo 13,18-23.

Escuchen, entonces, lo que significa la parábola del sembrador.
Cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que había sido sembrado en su corazón: este es el que recibió la semilla al borde del camino.
El que la recibe en terreno pedregoso es el hombre que, al escuchar la Palabra, la acepta en seguida con alegría,
pero no la deja echar raíces, porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulación o una persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe.
El que recibe la semilla entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto.
Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto, ya sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno”.

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Somos un Amor

  • Alma mía quisiera explicarles a todo mundo lo que significa la misión de amor, que somos un Amor.

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¿Quién te crees?

Un día, un vecino muy molesto se refirió a mí, diciéndome que yo no era nadie; además de compartirme una gran cantidad de insultos. Buscaba que yo reaccionara humillándome o bien enfrentándolo. Más información

Murió mi hermano, de un accidente

Un  momento difícil, doloroso. Se mira como un golpe terrible, devastador.”

Este duelo, hay que confiarlo al Señor. Entregarle al Señor para que nos guíe en este camino y llene a tu hermano del gozo de la luz perpetua y que descanse en Paz porque el Señor dice: “Talitá kum” (yo te lo ordeno, levántate). Más información

10 motivos para estar feliz.

Esto dice el Señor y cumple su palabra: Sé feliz, alégrate, pues el Señor está contigo. Cree, espera, comparte y vive el Amor

Las palabras del hombre son pasajeras, las palabras del Señor son Eternas. Dios es Amor y se extiende presente a lo largo del camino, porque es el camino. Lo descubres en la duda, porque es la Verdad. Anima tu espíritu porque el Señor es la vida.

Que no te confundan los temores, los rencores ni los resentimientos. Son pasajeros que se perderán en el tiempo y el espacio. La separación no existe en el Amor. Dios es Amor y es Padre Nuestro que nos Ama, es Cristo que nos ama y se encarna para llevarnos al Padre Nuestro. El Amor es el Espíritu Santo que nos consuela y guía.

Recibe las palabras que relata el evangelio según San Mateo (5,1-12) y haz viva la palabra de Dios, cree y crea en el Amor. ¿hay algo más importante?

Mírate en el Señor como en aquel tiempo donde “al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él.”

¡Sé su discípulo! mírate como aquel momento donde Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo: “

10 motivos para estar felices en el Amor

  1. “Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.”
Descubre al Señor en tu pobreza, el Señor te colmará de la plenitud donde antes fue debilidad.
  1. Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.”
No desesperes, ten paciencia el Señor. Te bendice y está contigo.
  1. Felices los afligidos, porque serán consolados”.
Deja que el Señor levante tu espíritu.
  1. Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.“
Que la injusticia no te deprima, al contrario, animate en el Señor.
  1. Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia”.
Domina tu egoísmo y verás el mundo con el Amor del Señor.
  1. Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.”
Entrega inmundicias, malezas, rencores y resentimientos al Señor.
  1. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.”
Deja de entregar tu paz, cultiva y extiéndela, de la mano del Señor.
  1. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.”
Quita juicios y condena, extiende la libertad del Amor del Señor.
  1. Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.”
No niegues al Señor, aunque estés con quien no quiere ver ni escuchar el Amor del Señor.
  1. “Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.”
Deja de lamentarte y menospreciarte, eres una expresión viva del Amor del Señor, eres un Amor encarnado, En ti está el Amor, la contrariedad del temor, la fortaleza en el duelo, el ánimo en la camino, la verdad y la vida

Esto es palabra de Dios. Esto es lo que le pedimos al Padre Nuesro, en nombre de Jesucristo su hijo Amado.

Dale tu tiempo y espacio. Cree, espera, comparte y vive el Amor

Este día dialoga con el Señor, regresa al Presente y ábrele la puerta, perdona con el perdón que te entrega. Mírate en el Señor, en el Amor y mira el Amor, al Señor en ti y en el universo que habitas y te abraza, en quienes te rodean, el Señor te bendice.

Sana las desmotivaciones de amor

  • Desmotivarse a compartir el Amor es una forma de parálisis que tiene dos causas: Rencores del pasado y temores del futuro.

¡Entrega tu presente al Señor! dale tu pasado y tu futuro. Dios es Amor y el Amor es eterno, nunca se acaba, pero en el conflicto lo que te ocurre es que tu espíritu de amor se oculta, dejas de confiar el amor a la otra persona. El amor es la esencia de nuestra existencia, es el aliento de nuestra vida, es la verdad que nos guía y el camino que buscamos afanosamente. Somos expresión del Amor de Dios, eres espíritu de Amor.

A.- Rencor es una expresión que viene de la palabra rancor, y este del latín rancor (“ranciedad”), de rancere (“enranciarse”). Lo rancio es lo que muda el color, olor y sabor, adquiriendo una especie de corrupción, por haberse guardado o detenido mucho tiempo.

El efecto del rencor en la conciencia es una corrupción del presente. Es decir, nuestros pensamientos de eventos pasados sin perdonar enrancia nuestra forma de mirar el momento. Es resentimiento o la acción y efecto de sentir dolor o molestia por algún mal, ofensa, o maltrato. Ese resentimiento ocupa el presente donde podemos experimentar al compartir la plenitud del amor.

Al perdonar el mal, la ofensa o el maltrato, la motivación para entregar el amor aparece inmediatamente. Pero no basta decir te perdono para descubrir el presente. Necesitamos desanudar la ofensa o la deuda. Son eventos del pasado, juicios y condenas, sentimientos que ocurrieron y que de ellos podemos aprender, evitar y darles sentido en la vida. Esto es bendecir nuestra vida con el perdón. Pero el perdón va más allá, el bendecir es una acción que significa levantarse, tomar aquello que es parte de nuestra vida y volver a caminar. Perdonar a otro bendiciéndolo es ayudarlo a que se levante, tome su cruz y siga caminando.

B.- Temor, es una proyección al futuro, el futuro es un velo oscuro que siempre desaparecerá con el presente. De hecho el futuro no existe y es una pantalla de la imaginación donde proyectamos nuestros pensamientos y emociones.

El temor a Amar o Filofobia (miedo a enamorarse) es un fenómeno de la imaginación humana. Basado en ideas abstractas. Somos capaces de desarrollar miedos irracionales ante elementos que ni son materiales ni han ocurrido todavía. Por la simple anticipación de un hecho que no tiene por qué ocurrirnos nunca.

El miedo al amor, nos aísla y rechazamos cualquier posibilidad de confiar nuestro Amor a las personas por el terror, el estrés y ansiedad ante la posibilidad de una relación afectiva.

El temor es la desmotivación de amor. Es como una sensación de parálisis por la ausencia de Amor. La sensación del temor ocupa el presente donde está el Amor. Pero cuando regresamos al presente encontramos el Amor.

En el Amor está el camino, la verdad y la vida. Es el rumbo que nos guía desde la profundidad de nuestra conciencia. La oración es un dialogo con el Dios y Dios es Amor. La meditación es el regreso al presente donde está el Señor. El perdón es entregarse al rumbo del Amor y contemplar es mirarse en el Amor y mirar que somos expresión viva del Amor. Negar el amor significa mantenerse sin rumbo ni sentido consumiéndonos nuestro presente con un amplio espectro de emociones. La desmotivación de amar se sana aceptando el Amor al perdonar. En el evangelio del día encuentras el mapa para Amar. Vive el retiro, despierta tu espíritu de Amor ¡entrega tu presente al Señor! dale tu pasado y tu futuro.

Mírate en el evangelio según San Marcos (2,1-12)

Jesús volvió a Cafarnaún y se difundió la noticia de que estaba en la casa.

Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y él les anunciaba la Palabra.

Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres.

Y como no podían acercarlo a él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico.

Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te son perdonados”.

Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior:

“¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?”

Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: “¿Qué están pensando?

¿Qué es más fácil, decir al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’, o ‘Levántate, toma tu camilla y camina’?

Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados

-dijo al paralítico- yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”.

El se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: “Nunca hemos visto nada igual”.

Si ya llenaste, cambia de forma de vida

Si ya llenaste y la incomodidad no la soportas. Cambia de forma de ver la vida, deja los juicios y condenas, rencores, resentimientos y los temores. Trata a otros lo que quieres que te traten a ti, la misericordia es mejor que el sacrificio. En el fondo estás buscando el Amor.

Si pierdes el Amor, pierdes el valioso sustento y rumbo en la vida. Vale la pena buscarlo, comenzando porque “Dios es Amor”. Estás so n algunas actividades traducidas del evangelio que proponemos en la terapia del Amor para encender la lámpara (meditar y dialogar), barrer la casa (perdonar) y buscar con cuidado hasta encontrar el Amor (contemplar).

Tu decides si sigues guisando a vida con los mismos ingredientes, ponle Amor, te va a gustar.

¿Cómo encontrar el amor en mi vida?

Alma mía, si estás cansada de la relación con otras personas y has perdido la fe, la esperanza y crees que el amor ha terminado, entonces detente y mira qué estas buscando en las personas y en ti.

Cuando busques a un ser humano encontrarás los frutos de su espíritu que es permanente. Si, siguiendo al adversario, buscas los bienes temporales, entonces recibirás sueños e ilusiones pero no son una persona. Más información

La oración como puente

La Oración es un puente que nosotros ofrecemos para que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo lleguen a nuestro hogar, a nuestra conciencia. Con la oración dejamos que el Padre manifieste su creación hacia nosotros. El Padre se relaciona con la creación a través de la oración. Nos permite observar su mano divina, donde expresa su amor. Su Espíritu Santo es el amor transformador, el amor para manifestarnos la presencia y despertarnos la conciencia la divinidad.

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