Los problemas emocionales son la principal causa de deserción laboral, escolar y de relación de pareja.

La falta de autoestima, estrés, depresión, capacidad de interactuar y capacidad de resolución de problemas, entre otros, son los principales obstáculos que enfrentan los recién egresados al momento de incorporarse al mercado laboral y se traduce en baja productividad laboral que golpea con mayor intensidad a grandes empresas.

Este comportamiento es un síntoma generacional desde la escuela que provocan la deserción o las fallas de disciplinas y se hace evidentes en la relación de pareja que enfrenta abandono, infidelidad, violencia física y emocional de ambos géneros.

Para las empresas la alta deserción laboral puede causar una mala reputación, menor moral a los empleados y da lugar a una reputación sombría, la organización podría perder ventas, inversores, clientes y proveedores, lo que lleva a una reducción gradual de los resultados a fin de año.

Hoy en los hogares y en las aulas difícilmente se enseñan habilidades como “el recibir órdenes y cumplimentarlas” y “el trabajo en equipo”.

El espíritu de equipo:

En Misión de Amor creemos que la empresa es un gran espacio para resolver las deficiencias de este síndrome de deserción que termina afectado a la sociedad donde habitamos. No es un tema menor, tiene que ver mucho con la madurez institucional, una industria tiene que recurrir a varias recetas para solucionar esto, como el seguir reclutando con filtros de entrada muchos más precisos que incluyan el desarrollo del espíritu humano, más allá de una terapia de integración Psico-Emocional.

El espíritu de equipo no es un concepto, son intervenciones que realizamos en un programa que unen a las personas desde lo profundo, para limpiar los bloqueos que tiene su espíritu e impiden reconocer el Amor en sus labores de día a día, en cualquier puesto que desarrollen.

El espíritu de equipo, para Misión de Amor, es el resultado de aplicar una metodología que desarrolla cinco áreas en la conciencia: inclusión, diálogo, corrección, concentración y auto-gestión

En el espíritu de equipo somos uno:

  1. El liderazgo es la inclusión del grupo. (Decido primero amar)
  2. Las personas me descubren mis habilidades (Soy presencia en el otro)
  3. La capacitación se convierte en auto-gestión creativa del grupo (En nosotros esta la solución)
  4. Los frutos que cosecho son paz, gozo, amabilidad, fidelidad, auto-control, honestidad, paciencia y el bien común. (Comemos del mismo fruto)
  5. El conflicto es una oportunidad de crecer. (El error es la lección)

 

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El líder es el grupo

Para que todos sean uno en el grupo, hay que distinguir al individuo que quiere ser líder con el líder del espíritu de equipo alianza de Amor que los une en el tiempo, el espacio y las circunstancias. Todos tenemos el Amor para guiar a un grupo, lo importante es que los demás encuentren el Amor en el grupo. Más información

Nos dejó ¿Qué es lo que me pide el Amor?

Consulta: “Mi esposo nos dejo, al hijo de3 meses y otro pequeño de ocho meses. Sé que también fui causa del conflicto. “

Respuesta:  Primero rogamos al Señor por ustedes, porque se miren como familia unida.
El conflicto es un llamado a poner en primer lugar al Amor y esto significa obrar con Amor, con misericordia y compasión. Más información

El taller del trabajo

Gracias a Dios cumplimos el millón de vistas y para celebrar su bendición, Iniciaremos una nueva tarea en Misión de Amor. “El taller del trabajo” con el fin de descubrir la voluntad del Señor y el pan nuestro de cada día.

Muchos necesitamos empleo o iniciar el vuelo de un sueño. El Señor está atento a nuestras necesidades, y quiere animar nuestro espíritu con su Espíritu Santo. Que mejor que trabajar con el Padre Nuestro, creador del cielo y la tierra, de lo visible e invisible. Caminado en verdad y vida en Jesucristo, nuestro Señor..

¡Hágase tu volnutad!

Iniciamos esta tarea con un decálogo para dejar guiarnos en el Señor en los nuevos cursos de oficios en Misión de Amor, para que todos seamos uno en el Señor y extender su presencia amorosa , de misericordia y la abundancia de su herencia

El espíritu del trabajo

  1. La primera actitud a integrar es que somos una expresión del Amor de Dios, somos hijos del Padre Nuestro, lo cual significa que tenemos su misión para transformar con amor el entorno donde nos ha puesto el Señor.
  2. Segundo pensamiento guía es que Dios no hace basura. Lo que para unos es basura, para quienes escuchan la guía del Señor, quien cae en desgracia, se mira despreciado o desgraciado es ca quien especialmente quiere ayudar el Señor a levantarse y caminar en verdad y vida..
  3. Tercer pensamiento Cada problema o adversidad tiene la oportunidad de solucionarse, de redimirse.. En las relaciones personales mantener el espíritu alerta a las oportunidades en la adversidad. Donde está el problema está el negocio.
  4. Cuarto paso a considerar contemplar es mirar el espacio en el instante donde habitamos y mirarnos en nosotros el tiempo y espacio donde habitamos. Habitamos en la voluntad del Señor y el Señor nos entrega ese lugar porque confía en nuestro espíritu para darle rumbo y sentido, Apartando nuestros prejuicios sobre las personas o las cosas veremos nuevas posibilidades a la misma realidad. El lugar para cada cosa y cada cosa en el lugar que el Señor ha dispuesto.
  5. El quinto pensamiento es que todo es una continuación y lo percibimos sólo en el presente. En el presente es el único momento donde podemos transformar los efectos del pasado y dales rumbo.
  6. La sexta guía está en mantener el dialogo en la oración (no es palabrería). Confiarse y confiar en el milagro que estamos presenciando. Cada persona y cada objeto es un milagro, contiene la expresión del Amor de Dios. tiene una vocación que se une a la nuestra en el Amor.
  7. La séptima idea está en aceptar la relación para que todos seamos uno y cada cosa sea una expresión de esa unidad. Nadie es tan rico que no necesite ni tan pobre que no pueda dar.
  8. La octava observación está que el Amor del Señor es visible cuando encarnamos el Amor, es nuestro origen, nuestro camino y destino. Y al sembrarnos en esta tierra espera que demos flores, frutos y semillas de Amor.
  9. El noveno lineamiento está en descubrir la presencia del espíritu en nuestras decisiones, pues es la puerta del Amor que el Señor ha dispuesto para manifestar su Espíritu Santo en nuestra conciencia y con ello crearnos y criarnos a imagen y semejanza como criaturas donde se manifiesta su creación
  10. El décimo lineamiento está en compartir nuestra riqueza: El Amor, el Gozo, la Paciencia, el auto control, la Amabilidad, la Mansedumbre, Bondad, Fe y la Templanza. Esta es la herencia del Espíritu Santo a nuestro espíritu y no hay ley que pueda contrariar la experiencia de tu espíritu.

Oremos

Te pedimos Señor que bendigas esta obra que nos proponemos para glorificarte en nuestra labor de cada día. Te lo pedimos, por Jesucristo Nuestro Señor. Amen.

Madre mía, ruega por nosotros.

Evangelio: Lucas 11:29-32

29 Habiéndose reunido la gente, comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás.30 Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación.31 La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón.32 Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás.

Salmo responsorial: Salmo 51:3-4, 12-13, 18-19

3 Tenme piedad, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito,
4 lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame.
12 Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva;13 no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu.
18 Pues no te agrada el sacrificio, si ofrezco un holocausto no lo aceptas.
19 El sacrificio a Dios es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.