¿Cómo elaborar un altar de muertos?

https://youtu.be/_fJ0inCbeFc

El altar de muertos es una tradición tan antigua como la humanidad misma y tan extendida en todo el tamaño del mundo, en el fondo se reconoce que toda esta vida tiene sentido en la vida eterna. Que el espíritu no muere. La tradición católica encontró en los antiguos mexicanos tierra fértil para un mestizaje de la espiritualidad y no podía quedar a un lado la tradición de establecer contacto con los fieles difuntos, sobre todo para interceder por su eterno descanso y que luzca para ellos la luz perpetua.
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Oración por el Amor de cada día.

Señor, mi Dios, gracias por el regalo de tu Amor de este día. Recibo tu palabra que es el Amor.

Hoy me entregas la semilla del Amor, como cada día. Ayúdame a escuché tu presencia. Ayúdame a dejar de ignorarte. Tú me estás hablando en cada día, en cada instante, en cada circunstancia, en mi prójimo y en mí.

No permitas que el maligno arrebate esta semilla de Amor que cada día siembras en mí. Está semilla que quiere crecer, es Amor que hoy quiero que crezca. Que tu palabra no quede al borde de mi camino. Ayúdame a no pasar de largo ante ignorando la presencia de tu Amor.

Señor, que tu Amor no se quede en mi superficialidad, atrapada en mi voluntad inconstante. Digo que me da mucho gusto escuchar de ti y al leer tu palabra siento alegría, pero no dejo que tu Amor eché raíces. Señor quiero que tu llamado de Amor, tu Espíritu Santo, eché raíces en mi conciencia ¡Ayúdame a no ser inconstante!

Abrázame, que no sucumba cuando los espinos de la tribulación, la adversidad, el conflicto o la persecución por causa de mi testimonio del Amor que nos compartes. Que las preocupaciones del mundo y la seducción de la riqueza ahoguen tu Amor y yo impida que florezca y de fruto. Quiero reconocer la presencia de tu Amor cuando cargo la cruz, experimento el duelo, el temor o aparezca el rencor.

Que tu voluntad de Amor sea mi voluntad. Que tu Espíritu Santo se exprese en cada instante, en cada día. Quiero decidir por amar, ser como tierra fértil y humilde para recibir profundamente tu amor, aceptarte en mi, contemplarme en ti, digerir tu presencia y abrazar la semilla, de cada día.

Quiero que tu Amor eche raíces en mí. Tu Amor es mi vida, somos en ti y Tú en nosotros. Tu Amor es el gozo y la paz del camino, es la paciencia y la amabilidad, es mi gobierno y la fidelidad. Que no ahogue mi conciencia con espinosas seducciones, separándote lejos de mi existencia, mirándote como si fueras un evento alegre y pasajero. Tu palabra es camino, verdad y vida.

Quiero ser humilde, “humus fértil”, para compartir la cosecha de los frutos de tu Espíritu de Amor en el barrio. Que Tu amor florezca en mi pareja, mis hijos, mi familia. Que se extienda tanto en mis amigos como en mis enemigos.

Hoy, en mi corazón, quiero permitir que tu Amor llegue a la tierra fértil de mi existencia. Quiero que se exprese en mis decisiones. Hoy quiero vivir el regalo de tu milagro de cada día.

Te lo pido Padre en nombre de Jesucristo, tu hijo, nuestro Señor, que con tu Espíritu Santo son un sólo Dios, un sólo Señor.

En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén

Santísima Virgen María, madre nuestra, ruega a Jesús, para que sea fértil el llamado de Amor de nuestro Señor. Llévale mis necesidades, debilidades, duelo y aciertos, que sean para gloria de nuestro Señor.
Amen

Evangelio según San Mateo 13,18-23.

Escuchen, entonces, lo que significa la parábola del sembrador.
Cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que había sido sembrado en su corazón: este es el que recibió la semilla al borde del camino.
El que la recibe en terreno pedregoso es el hombre que, al escuchar la Palabra, la acepta en seguida con alegría,
pero no la deja echar raíces, porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulación o una persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe.
El que recibe la semilla entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto.
Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto, ya sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno”.

Miércoles de ceniza significa: Inicia la limpieza profunda

Aunque muchos planean su viaje de Semana Santa para descansar, otros descansan limpiando la basura acumulada en la historia personal, para resucitar en el Amor. En la liturgia de la iglesia católica hay dos momentos para limpieza de la conciencia: El primero es el adviento, preparándose para recibir la vida que viene del Amor. El segundo tiempo es la Cuaresma y se inicia con el Miércoles de Ceniza.

Enojado

Cuando peregrinas en la vida o te retiras es mejor llevar sólo lo necesario. Traer el enojo haca más pesada la carga. Así le ocurrió a una persona que vino a retiro de “un día de campo” que hacemos los sábados. Leer Más

¿Cómo Vivir la Santa Misa?

Durante tu paso por la vida nunca te pierdas asistir a  la Santa Misa, es un pequeño retiro que puede vivirse con gran profundidad, reconociéndonos pecadores, pidiendo la intercesión, alimentándonos de la palabra y consagrándonos en cuerpo y alma a nuestro Señor en el momento del ofertorio, pues sin lugar a dudas viene a nuestro encuentro, al consagrarse a nosotros y entregarse como pan de vida eterna. Así nos retiramos en la Santa Misa. Leer Más

Meditación del peregrino

San Francisco de Asís recreó el nacimiento para contemplar el milagro el misterio del nacimiento de la vida que viene del Amor: Jesús en la Tierra. Hoy te invito a que medites la experiencia de ser peregrino, pues el Amor toca a tu puerta, tu Amor busca donde nacer cada día. Leer Más