Oración para la reconciliación de pareja

Padre Nuestro ante ti somos quienes somos, pues has sido fiel a nosotros en lo prospero y en lo adverso, en la salud y la enfermedad, y nos has amado y respetado. Conoces nuestro pensamiento y sentimientos anidados hasta en lo más profundo de nuestro corazón. Nos amas hasta el extremo de dar la vida por nosotros.

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No te desanimes, eres un Amor.

Alma mía, en tu duelo, tu carencia, tu desesperanza, al caminar desanimada. ¿a donde mira tu corazón? ¿hacia el cielo o la tierra? Si levantas la cabeza verás cuan grande es la misericordia del Señor y frente a ti verás su presencia, el camino, la verdad y la vida. Pero si tus ojos se clavan en la tierra dejaras de contemplarte en los milagros que el Señor hace en todo lugar del universo y tú eres un Amor del universo. Leer Más

¿Quién te crees que eres?

Alma mía, deja de estarte juzgando y perdona tus juicios injustos. Tantas etiquetas cargas sobre ¿quien eres? Que has perdido la identidad contigo mismo. La identidad que Dios te ha dado desde que te encarnó en la tierra. Eres una expresión de su Amor, esto significa que eres un milagro viviente, una semilla de amor sembrada en esta tierra para dar frutos de amor. Leer Más

Terapia personal con el Sagrado Corazón de Jesús

15 días de dialogo en oración

Alma mía, dale tiempo a tu terapia personal con el Señor. Abre tu espíritu y deja que te transforme su Sagrado Corazón. Es el buen pastor y te busca entre la maleza, llama a su presencia y deja que te cargue en sus hombros, nada te puede faltar.

Permite que te lleve a descansar en verdes praderas, con aguas tranquilas para reparar tus fuerzas y que te lleve por el camino recto

Alma mía, aunque estés pasando por oscuras quebradas, no temas ningún mal. Porque el Señor está contigo, te guiará y te dará confianza. Te preparará una mesa frente a tus enemigos, ante ellos, te señalará con su bendición y llenará tu copa. Su bondad siempre te acompaña a lo largo de tu vida y te llevará hasta la casa del Padre para siempre.

Alma mía ahora que te encuentras perdida, llama al Sagrado Corazón del Jesús con todas tus fuerzas, no permitas que el ruido interrumpa tus oídos a a voz del Señor. Durante 15 días deja que te acune y sane, dale espacio y tiempo a tu existencia, En tu espíritu recibe la visita del Sagrado Corazón como tu terapia personal.

Me contemplo en tu presencia al descubrirme en el relato según San Lucas (15,3-7)

Jesús les dijo entonces esta parábola:
“Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se había perdido, hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría,
y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: “Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido”.
Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse”.

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Oración de consagración al Sagrado Corazón de Jesús

Al Sagrado Corazón de JesúsCorazón sagrado de mi amado Jesús: yo, aunque vilísima criatura, te doy y consagro mi persona, vida y acciones, penas y padecimientos, deseando que ninguna parte de mi ser me sirva si no es para amarte, honrarte y glorificarte.

Esta es mi voluntad irrevocable: ser todo tuyo y hacerlo todo por tu amor, renunciando de todo mi corazón a cuanto pueda desagradarte.

Te tomo, pues, oh Corazón divino, por el único objeto de mi amor, protector de mi vida, prenda de mi salvación, remedio de mi inconstancia, reparador de todas las culpas de mi vida; y asilo seguro en la hora de mi muerte.

Sed, pues, oh Corazón bondadoso, mi justificación para con Dios Padre, y aleja de mi los rayos de su justa cólera.

Oh Corazón amoroso, pongo toda mi confianza en ti, pues aunque lo temo todo de mi flaqueza, sin embargo, todo lo espero de tu misericordia; consume en mi todo lo que te desagrada y resiste, y haz que tu puro amor se imprima tan íntimamente en mi corazón, que jamás llegue a olvidarte ni a estar separado de ti.

Te suplico, por tu misma bondad, escribas mi nombre en ti mismo, pues quiero tener cifrada toda mi dicha en vivir y morir como tu esclav@. Amén.

STA. MARGARITA DE ALACOQUE